Hay dolores que no desaparecen. Algunos se instalan en el cuerpo, en la memoria, en los lugares comunes que ya no volvemos a mirar de la misma manera. En Rituales de ceniza, Sam Richard se adentra en los territorios más oscuros del duelo: la pérdida, la soledad, el deseo, la culpa y las heridas que se niegan a cicatrizar. Entre cenizas y recuerdos, sus historias exploran qué significa vivir después de aquello que nos quiebra y qué rituales inventamos para soportar la ausencia de quienes hemos perdido. Todos estos relatos convergen en un mismo paisaje emocional, donde el dolor no es un acontecimiento pasajero, sino una presencia que transforma todo lo que toca. Personajes enfrentados a sus propios fantasmas buscan refugio en el amor, el sexo, la obsesión, la violencia o la memoria, mientras intentan encontrar alguna forma, por imperfecta que sea, de seguir adelante. Oscuras, íntimas y profundamente humanas, estas historias componen juntas un retrato de la aflicción en todas sus formas: aquello que perdemos, aquello a lo que nos aferramos y aquello en lo que terminamos convirtiéndonos.